
En la imagen: Juan Esteban Cardona Yepes. Foto: revista La Eterna Primavera.
Ingeniero industrial, empresario y un enamorado de la caficultura colombiana, así es Juan Esteban Cardona Yepes, un hombre que ha construido una trayectoria cafetera, llevando este legado desde las montañas antioqueñas a los grandes mercados internacionales.
Hoy, junto a la Universidad de Antioquia y Café U Incluye, impulsa en pleno Centro Histórico de Medellín un proyecto donde el café adquiere un significado mucho más profundo: generar oportunidades, reconocer capacidades y abrir espacios para la población neuro divergente.
Nació en Medellín y lleva consigo una historia profundamente antioqueña. Sus raíces familiares se extienden hacia La Ceja y Santa Rosa de Osos y, aunque no creció en una familia dedicada a la caficultura, el café terminaría convirtiéndose en uno de los grandes protagonistas de su vida.
Ingeniero industrial de formación, su encuentro definitivo con este universo ocurrió en 2012, cuando comenzó a trabajar en un proyecto de métodos y tiempos con la Cooperativa de Caficultores de Andes. Lo que inicialmente parecía un reto profesional terminó transformando su manera de entender el territorio.
A partir de entonces, comenzó una carrera estrechamente vinculada con la industria. Su experiencia lo llevó a cursar una maestría en Italia y posteriormente a participar en proyectos relacionados con la trazabilidad del café colombiano, trabajando con organizaciones y compañías internacionales.
Más adelante llegó a Mitsubishi Corporation, donde comenzó como comprador de café para Colombia y terminó asumiendo responsabilidades sobre diferentes orígenes de Latinoamérica y el Caribe.
Fue una mirada privilegiada al negocio internacional del café, pero también una experiencia que terminaría reafirmando su interés por trabajar desde Colombia y por sus territorios.

Foto: revista La Eterna Primavera .
En 2023, la Universidad de Antioquia lo convocó para explorar nuevas formas de presencia universitaria capaces de generar transformación en diferentes territorios de Medellín.
El 5 de diciembre de ese año llegaron por primera vez al espacio que posteriormente albergaría Café UIncluye, en el tradicional edificio Antioquia, conocido también como La Naviera, en pleno Centro Histórico.
El lugar necesitaba recuperar no solamente su infraestructura, sino su relación con la ciudad.
Mantagro, empresa familiar de Juan Esteban, asumió la ejecución del proyecto en articulación con la Universidad de Antioquia, dando paso a una propuesta en la que patrimonio, café, educación, ciudad e inclusión comenzaron a encontrarse bajo un mismo techo.
Pero detrás de las máquinas de espresso, las mesas y los aromas de diferentes regiones antioqueñas había un propósito todavía mayor: convertir el café en una puerta hacia la inclusión laboral y social.

Foto: revista La Eterna Primavera
Café UIncluye tiene una vocación especialmente significativa: brindar oportunidades de empleo a personas neurodivergentes y abrir caminos para otras poblaciones en condición de vulnerabilidad.
El proyecto ha mantenido plazas destinadas a personas provenientes de procesos de inclusión y también ha abierto la posibilidad de recibir directamente hojas de vida de personas neurodivergentes interesadas en hacer parte de la iniciativa.
La propuesta cambia la mirada tradicional sobre la discapacidad. Aquí la conversación no gira únicamente alrededor de aquello que una persona no puede hacer, sino de sus capacidades, su formación, sus talentos y las oportunidades necesarias para desarrollarlos.
A través de diferentes alianzas, el proyecto también ha trabajado con organizaciones como la Fundación Engim, la Corporación Sin Escalas y otros programas relacionados con orientación vocacional, accesibilidad y nuevas formas de aprender y enseñar.
Algunos de sus participantes se han formado para desempeñarse como baristas y hoy pueden ser quienes preparen una bebida, expliquen un método o realicen una demostración frente a los visitantes.
Para Juan Esteban, esa presencia tiene un significado especial: permite que la inclusión deje de permanecer únicamente en el discurso institucional y pueda verse en situaciones cotidianas y reales.
Una persona trabajando, atendiendo, enseñando y compartiendo sus conocimientos transforma mucho más que un puesto de trabajo: transforma percepciones.
Uno de los aspectos más interesantes de Café UIncluye es precisamente su relación con la Universidad de Antioquia.
El proyecto permite trasladar parte del conocimiento, la investigación y los procesos de inclusión universitaria hacia un escenario cotidiano del Centro Histórico.
Juan Esteban lo resume desde una idea sencilla pero poderosa: sacar la Universidad de las puertas de sus edificios y llevarla hasta el ciudadano.

Foto: Revista La Eterna Primavera
Allí convergen estudiantes, profesores, empresarios, turistas, habitantes del centro, productores y personas vinculadas a programas de inclusión. Un espresso puede terminar siendo la puerta de entrada a una conversación sobre caficultura, discapacidad, patrimonio, sostenibilidad o transformación urbana.
Esa filosofía también se ha extendido a actividades realizadas en el espacio público, experiencias educativas y eventos que buscan acercar los proyectos universitarios a la ciudadanía.
La propuesta tiene además una conexión directa con la ruralidad de Medellín.
Según explica Cardona, alrededor de 370 familias vinculadas a la caficultura han sido identificadas en zonas rurales de la ciudad. Para ellas, el café continúa representando una actividad económica y cultural importante.
Por eso, algunas de las bebidas que llegan a las mesas de Café U Incluye también cuentan historias muy cercanas.
Quien atraviesa sus puertas encuentra espresso, americano, cappuccino, latte y diferentes preparaciones frías, pero también experiencias de barismo, catación y métodos de preparación.

Foto: revista La Eterna Primavera
Máquinas antiguas, piezas relacionadas con la industrialización del café, publicaciones y objetos históricos recuerdan cómo este producto participó en la construcción económica, tecnológica y cultural de Colombia.
De esta manera, Café U Incluye funciona simultáneamente como cafetería, espacio cultural, lugar de aprendizaje y escenario de encuentro ciudadano.
Pero quizás su mayor valor sea aquello que no siempre puede medirse en una taza: la posibilidad de demostrar que la inclusión puede formar parte natural de la vida cotidiana.
Juan Esteban habla constantemente de transformación. No solamente de transformar el grano hasta convertirlo en una bebida excepcional, sino de transformar territorios.
Su apuesta está ligada a la recuperación del Centro Histórico de Medellín y a la posibilidad de que sus habitantes vuelvan a ocuparlo, recorrerlo y descubrirlo.
Pero esa recuperación, insiste, debe ser para todos.

En la imagen: Edificio Antioquia, conocido como La Naviera, en el centro histórico de Medellín. En el primer piso, el café Uincluye.
Foto: tomada de internet
Seguridad, patrimonio, turismo y recuperación del espacio público son fundamentales, pero una ciudad verdaderamente renovada también necesita preguntarse quiénes tienen acceso a sus oportunidades.
Y allí las personas con discapacidad, las personas neurodivergentes, los jóvenes provenientes de contextos vulnerables y otras comunidades históricamente alejadas de determinadas oportunidades laborales también deben tener un lugar.
Por eso el sueño alrededor de Café UIncluye trasciende sus paredes. La aspiración es que esta experiencia pueda seguir generando impacto y que la inclusión encuentre nuevos escenarios en la ciudad.
Después de recorrer mercados internacionales, conocer diferentes orígenes cafeteros y participar durante años en una industria global, Juan Esteban parece haber encontrado una de las expresiones más humanas de su relación con el café precisamente en Medellín.
En una mesa del Centro Histórico.
En una persona que recibe su primera oportunidad laboral.
En un barista que descubre que también puede enseñar.
En una familia caficultora que encuentra un espacio donde su producto tiene nombre, origen e historia.
Y en una Universidad que sale al encuentro de la ciudad.

Quizás por eso Café UIncluye demuestra que la inclusión no necesita ser presentada como algo extraordinario. Puede comenzar con algo tan cotidiano como sentarnos frente a otra persona, reconocer sus capacidades y compartir un café.
Para Juan Esteban Cardona, el futuro también parece construirse de esa manera: una oportunidad, una historia y una taza a la vez.