
Del aroma al paladar
Foto: Pixabay Hay aromas que reconocemos incluso antes de saber de dónde vienen. El del café es uno de ellos. Recién molido, filtrándose lentamente o servido en una pequeña taza de espresso, tiene la capacidad de detener por unos minutos la rutina y convertir algo cotidiano en un pequeño ritual.




