
Imagen cortesía: Cultural Care
Cada vez son más los jóvenes que buscan experiencias internacionales que les permitan viajar, conocer nuevas culturas, aprender un idioma y crecer tanto en lo profesional como en lo personal. Entre las alternativas que existen para lograrlo se encuentra el programa de intercambio cultural Au Pair, una experiencia que combina convivencia familiar, formación académica y desarrollo intercultural.
Cultural Care Au Pair (CCAP) es un programa de intercambio cultural en Estados Unidos, donde un joven vive con una familia anfitriona (host family) y se encarga del cuidado de los niños. A cambio, recibe alojamiento, alimentación, un pago semanal y la oportunidad de cursar seis créditos universitarios mientras fortalece su nivel de inglés.
La expresión Au Pair, proveniente del francés à la pair (“a la par”), hace referencia a la integración del participante como un miembro más de la familia anfitriona. Más que un viaje, representa una experiencia de convivencia y aprendizaje que exige responsabilidad, adaptación cultural y la construcción de vínculos.

Imagen cortesía: Cultural Care
Cuando un intercambio cambia el rumbo de una vida
¿Cómo podría alguien mezclar maquillaje, psicología, idiomas y creación de contenido?
Para Laura Ramírez, de Envigado, participante del programa entre 2020 y 2022, la respuesta llegó mientras vivía su experiencia como Au Pair. Lo que comenzó como un viaje para cuidar niños terminó convirtiéndose en el punto de partida de una nueva etapa personal y profesional.
Mientras vivía en Estados Unidos creó su canal de YouTube Guilo Au Pair, sin imaginar que ese proyecto se convertiría en una plataforma para compartir su experiencia y, poco tiempo después, en una forma de convertirse en embajadora del programa.
“No sabía que sería el inicio de un nuevo camino lleno de aprendizajes, conexiones y propósito.”

Foto: cortesía Cultural Care
Laura asegura que vivir lejos de casa le permitió descubrir nuevas formas de ver el mundo.
“Te das cuenta de que hay un mundo lleno de realidades diferentes.”
La experiencia también fortaleció habilidades personales.
“Esto me dio orden y responsabilidad. Aprendí a resolver y a ser una persona mucho más tolerante y consciente.”
Pero, paradójicamente, viajar tan lejos también le permitió valorar mucho más sus raíces.
“Te hace valorar más lo que tienes: tu familia, lo que eres y de dónde vienes.”
Además del crecimiento personal, el programa impulsó su aprendizaje del idioma. Como ocurre con el 97 % de los participantes de Cultural Care, Laura alcanzó un nivel de inglés entre B2 y C1.
“¡Me di cuenta de que hasta estaba pensando en inglés!”, cuenta entre risas.
A todo esto se suman los viajes. Su mapa de recuerdos incluye Los Ángeles, Boston, Chicago, Puerto Rico, Orlando, Filadelfia, Nueva York y Pensilvania.
Sin embargo, asegura que lo más valioso fueron las personas que conoció.
“Las amigas que se hacen allá son las amistades más fuertes de todas. No todos los días decides irte a Chicago con personas de todas partes del mundo.”
Hoy mira esa experiencia con gratitud.
“Agradezco todo lo que me dio Cultural Care Au Pair. Se lo recomendaría incluso a mis futuros hijos.”
Porque, al final, ser Au Pair no fue solamente una pausa entre estudios ni un sueño juvenil. Fue la decisión que transformó su futuro y le permitió unir sus pasiones por el maquillaje, la psicología y la creación de contenido.

Foto: Cortesía Cultural Care
Adaptarse, crecer y volver diferente
La historia de Mariana Jiménez comenzó mientras estudiaba Ingeniería Financiera. Durante una charla informativa conoció el programa Cultural Care Au Pair y entendió que era la oportunidad perfecta para cumplir uno de sus mayores sueños: conocer otras culturas y vivir una experiencia internacional.
Uno de los temores más comunes entre quienes desean aplicar es no encontrar la familia ideal. Mariana también pasó por esa situación.
“Sí, y es importante decirlo. Si no te sientes cómoda con tu host family, existe la opción de hacer rematch. A mí me pasó. Llegué a mi primera familia en Fort Lauderdale, Florida. Cultural Care me apoyó de inmediato para hacer el cambio y rápidamente encontré una nueva familia en Miami. Todo fluyó.”
Durante su estancia, la coordinadora local del programa (LCC) desempeñó un papel fundamental. Gracias a su acompañamiento conoció jóvenes Au Pair de Colombia y de diferentes países, con quienes creó amistades que aún conserva.

Foto: Cortesía Cultural Care
En sus días libres disfrutaban de jornadas de playa, tardes de spa y diversas actividades recreativas. Cuando estaban con los niños organizaban los tradicionales Play Dates, espacios donde los pequeños juegan y socializan con otros niños.
Como toda experiencia de inmersión cultural, también hubo desafíos.
“Creo que la comida fue el cambio más difícil; el clima no tanto porque vivía en Miami.”
Para Mariana, precisamente ese es el verdadero valor del programa: salir de la zona de confort, aprender nuevas costumbres y crecer a partir de ellas.
Además de fortalecer el inglés y desarrollar independencia, tuvo la oportunidad de conocer Washington D. C., Boston, Nueva York y Las Vegas.
Actualmente trabaja en Ruta N, donde el dominio del inglés y la experiencia adquirida durante el intercambio hacen parte de su desarrollo profesional.
Cuando recuerda cómo vivió su familia esta decisión, sonríe.
“Al principio tenían miedo, como cualquier familia. Pero cuando vieron que estaba viajando, disfrutando y creciendo, ese miedo se convirtió en orgullo. Yo también me volví muy independiente. Dos años allá me enseñaron que nadie iba a hacer nada por mí. Aprendí a resolver y a decidir por mí misma. No cambiaría esta experiencia por nada.”

¿Quiénes pueden aplicar?
Para ingresar al programa es necesario cumplir algunos requisitos básicos:
Tener entre 18 y 26 años.
Ser soltero(a) y no tener hijos.
Haber obtenido el título de bachiller.
Ser estudiante o recién graduado de un programa técnico, tecnológico o profesional.
Tener conocimientos básicos de inglés conversacional.
Contar con licencia de conducción o posibilidad de obtenerla.
Tener afinidad real con el cuidado de niños.
Para este año, el programa tiene un valor de $4.250.000, que incluye tiquetes de ida y regreso, seguro médico internacional, alojamiento y alimentación durante uno o dos años.
Con más de 35 años de trayectoria en el mundo y presencia en Colombia desde 2010, Cultural Care Au Pair continúa construyendo puentes entre culturas, brindando a miles de jóvenes la oportunidad de crecer personal y profesionalmente. Porque, más que un viaje, cada experiencia es el comienzo de una nueva historia.